Última actualización: octubre de 2026
El precio por metro cuadrado que mostramos para una ciudad es el precio mediano de oferta de la vivienda en venta: lo que se pide en los anuncios activos, no el precio al que finalmente se vende. No es un precio de cierre, ni una tasación, ni un dato notarial o registral. El precio de oferta suele ser algo superior al de cierre, porque incluye el margen de negociación.
Seguimos de forma continua anuncios publicados por agencias inmobiliarias independientes y portales, y los actualizamos a diario. Cada anuncio guarda su precio, superficie, tipo de inmueble, operación (venta o alquiler) y municipio. Cuando detectamos que un anuncio ya no está publicado, sale del cálculo. Esa detección no es inmediata: según la web de origen puede tardar semanas, así que en la muestra puede quedar algún anuncio ya retirado.
De todos los anuncios activos de una ciudad, el precio por m² se calcula solo con una muestra de referencia:
En la página de cada ciudad indicamos cuántos anuncios forman la muestra y cuántos anuncios activos hay en total. El total incluye todo (alquileres, otros tipos de inmueble, activos bancarios).
Cada anuncio se asigna a un municipio con un nombre único. Las variantes con las que llega el dato («Palma de Mallorca», «Alicante/Alacant», sin tildes o con otras mayúsculas) se unifican con los nomenclátores de municipios. Usamos el nombre oficial salvo cuando hay una forma en castellano más conocida (Jávea, Elche, Alcoy, Mahón, Castellón de la Plana). Algunos núcleos con mucha oferta propia, como Orihuela Costa, La Manga del Mar Menor o Empuriabrava, tienen página propia aunque formen parte de otro municipio. Las zonas amplias, como «Costa del Sol» o «Costa Blanca», no se tratan como ciudad. Los nombres de núcleos o urbanizaciones que no encontramos en los nomenclátores se conservan en el anuncio, pero no aparecen en los listados de ciudades.
Cuando se indica una variación, compara el precio mediano por m² de los anuncios que detectamos por primera vez en los últimos 30 días con el de los detectados en los 30 días anteriores. Es la fecha en que nuestro sistema vio el anuncio, que no siempre coincide con la de su publicación (por ejemplo, cuando incorporamos una fuente nueva). Cada grupo necesita al menos 30 anuncios; si no los tiene, no se muestra. Es una señal de hacia dónde se mueven los precios que se piden, no una variación del valor de las viviendas.
La etiqueta de oportunidad es un indicador propio que combina, entre otros factores, el precio por m² del anuncio frente al de su zona, las bajadas de precio y el tiempo que lleva publicado. Una vivienda en venta se compara con el precio mediano que publicamos para su ciudad y con el valor tasado oficial del municipio (Ministerio de Vivienda); un garaje, local o terreno, con la mediana de los de su mismo tipo en la ciudad. Los alquileres no se comparan con precios de venta, y los anuncios en los que no consta el tipo de inmueble tampoco, porque no se sabe con qué compararlos. Es una ayuda para priorizar, no una valoración del inmueble. Las subastas no tienen puntuación: su importe es el valor de subasta fijado en el anuncio del BOE, no un precio pedido, y por eso las mostramos aparte.
Puedes reproducir las cifras citando la fuente con un enlace a la página de la que salen, por ejemplo: «DatosInmobiliarios.es, precio mediano de oferta de la vivienda en venta en [ciudad], [mes y año]». Para datos a medida o dudas sobre la metodología, escríbenos desde la página de contacto.